{"id":143,"date":"2009-06-12T14:34:20","date_gmt":"2009-06-12T18:34:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lengua-aymara.com\/?p=143"},"modified":"2009-10-05T08:55:22","modified_gmt":"2009-10-05T12:55:22","slug":"los-siniestros-inquilinos-de-limpulaqaya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/2009\/los-siniestros-inquilinos-de-limpulaqaya\/","title":{"rendered":"los siniestros inquilinos de Limpulaqaya"},"content":{"rendered":"<p>En el pueblo de Vilquechico (Prov. de Huancan\u00e9, Reg. de Puno, Per\u00fa) existe un lugar de nombre sonoro y hermoso: <em>Limpulaqaya<\/em>. El origen que la etimolog\u00eda popular en aymara atribuye a este top\u00f3nimo resulta inesperado. <!--more-->Aqu\u00ed se comenta a modo de curiosidad.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/lh4.ggpht.com\/_iv8atqPh7oA\/Ssfu-FpA8NI\/AAAAAAAABvw\/QP93JdqVRT4\/s288\/P6280012.JPG\" alt=\"\" align=\"right\" \/>La voz aymara\/aimara <em>laqaya<\/em> nombra a una construcci\u00f3n en ruinas, normalmente una casa abandonada. Con el intenso \u00e9xodo rural en las zonas aymara\/aimaras del norte del lago Titicaca, es bastante frecuente ver proliferar las laqayas en los centros anteriormente populosos del campo pune\u00f1o. Una laqaya tiene la belleza nost\u00e1lgica de las cosas que conocieron tiempos mejores: las estancias destinadas una vez al hombre se hallan asaltadas por las pajabravas y las ortigas; el techo \u2014tradicionalmente de paja, ahora de calamina\u2014 ha sucumbido, pues una laqaya con techo no es laqaya. Dada la tendencia rural a la despoblaci\u00f3n, no es dif\u00edcil imaginar qu\u00e9 nuevos top\u00f3nimos pueden surgir en el futuro: <em>Laqayarani<\/em> (<a href=\"..\/notas\/e\/\">es<\/a>: <em>lugar de muchas ruinas<\/em>), o bien <em>Laqayani<\/em> (es: <em>lugar que tiene ruinas<\/em>), o quiz\u00e1 <em>Laqaypampa<\/em> (es: <em>llanura de ruinas<\/em>), o <em>Laqaypura<\/em> (es: <em>lugar de s\u00f3lo ruinas<\/em>), o puede que <em>Laqayqullu<\/em> (es: <em>cerro con ruinas<\/em>), o <em>Laqaylaqaya<\/em> (es: <em>ruinas dispersas<\/em>), o incluso <em>Kimsalaqaya<\/em> (es: <em>tres ruinas<\/em>). Con suerte, alguno de estos nombres podr\u00eda ya existir. Sin duda las construcciones vetustas, monumentales o no, llevan ya tiempo motivando top\u00f3nimos; acude ahora a mi memoria el nombre de una poblaci\u00f3n andaluza que ilustra perfectamente lo dicho: <em>Casas Viejas<\/em> (pron\u00fanciese al modo local, sin eses finales).<\/p>\n<p>Volviendo a nuestro Limpulaqaya, est\u00e1 claro que se refiere a casas abandonadas. El top\u00f3nimo no es de largo alcance, sino que se refiere a un lugar muy especifico, contenido en un radio de a lo sumo unas decenas de metros, y cercano al n\u00facleo poblado. Una inspecci\u00f3n del sitio permite comprobar, efectivamente, la existencia de viviendas destechadas y en ruina. Parece que el formante <em>limpu-<\/em>, que es la otra parte del top\u00f3nimo, est\u00e1 diciendo algo sobre las laqayas del lugar, algo que las hace lo suficientemente especiales como para dar nombre al lugar mismo. Si no se sabe a qu\u00e9 hace referencia, este <em>limpu<\/em> parece muy misterioso y de hecho debe serlo porque no se trata de una voz aymara\/aimara, o por lo menos no de una voz patrimonial aymara\/aimara. En efecto, <em>limpu<\/em> es un pr\u00e9stamo del castellano deformado al pasar por el tamiz fonol\u00f3gico del aymarahablante nativo. De hecho, y similarmente, en aymara\/aimara huancane\u00f1o contempor\u00e1neo, en vez de la voz nativa <em>pacha<\/em> (es: <em>tiempo<\/em>), suele usarse el castellanismo <em>timpu<\/em>, con resultado tambi\u00e9n muy aproximado a <em>limpu<\/em>. De la misma forma, <em>limpu<\/em> traslada al aymara\/aimara el nombre castellano <em>limbo<\/em>. Seg\u00fan la doctrina cat\u00f3lica tradicional, el limbo ser\u00eda aquel lugar al que van los ni\u00f1os que murieron sin recibir el bautismo cristiano. El ni\u00f1o no bautizado tendr\u00eda una condici\u00f3n mezcla de la inocencia propia de la edad y de la culpa ancestral humana expresada en el pecado original, quedando atrapado en una paradoja teol\u00f3gica: no podr\u00eda acceder al premio como portador del pecado original, pero tampoco habr\u00eda hecho m\u00e9ritos para ganar el infierno o el purgatorio. Ese Guant\u00e1namo para seres no culpables ni inocentes vendr\u00eda a ser el limbo.<\/p>\n<p>Desconozco si la Iglesia sigue manteniendo la doctrina tradicional sobre el limbo. Para lo que nos ocupa, lo importante es qu\u00e9 ocurr\u00eda en Limpulaqaya y c\u00f3mo eso justifica el nombre del lugar. En pocas palabras: la gente vieja de Vilquechico puede certificar que Limpulaqaya \u2014<em>laqaya del limbo<\/em>\u2014 eran unas casas abandonadas y un lugar de enterramiento fuera del cementerio cat\u00f3lico, reservado a los cristianos sacramentados por el bautismo, es decir, era un cementerio de beb\u00e9s, un pante\u00f3n sin l\u00e1pidas. El car\u00e1cter especializado y culto de la palabra limbo, ajeno al vocabulario agr\u00edcola del aymara\/aimara rural, hace sospechar que quiz\u00e1 el sitio no fue enteramente clandestino y que tal vez los sacerdotes lo tolerar\u00edan y hasta oficiar\u00edan ceremonias en el lugar. La mortalidad neonatal era muy alta en \u00e9pocas pasadas. Ahora las costumbres han cambiado y en el cementerio, una vez muerto, entra todo el mundo. El top\u00f3nimo permanece, aunque la pr\u00e1ctica que lo origin\u00f3, y la consiguiente etimolog\u00eda popular, ya pocos las recuerden.<\/p>\n<p><strong>Actualizaci\u00f3n 2009-06-25:<\/strong> El d\u00eda 23, en la UPEA, Germ\u00e1n Choquehuanca, en su disertaci\u00f3n, confirmaba de manera fortuita nuestra interpretaci\u00f3n de <em>laqaya<\/em> como ruina al referirse a Tiwanaku precisamente con este t\u00e9rmino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el pueblo de Vilquechico (Prov. de Huancan\u00e9, Reg. de Puno, Per\u00fa) existe un lugar de nombre sonoro y hermoso: Limpulaqaya. 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