{"id":120,"date":"2009-05-24T15:48:39","date_gmt":"2009-05-24T13:48:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.lengua-aymara.com\/?page_id=120"},"modified":"2014-06-20T17:08:10","modified_gmt":"2014-06-20T15:08:10","slug":"l","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/notas\/l\/","title":{"rendered":"l"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"collapseomatic \" id=\"lenguageneral\"  tabindex=\"\" title=\"Lengua General\"    >Lengua General<\/h2><div id=\"target-lenguageneral\" class=\"collapseomatic_content \">Cuenta el cronista Jos\u00e9 de Acosta que <em>\u00abaunque en todo el gran imperio de los Ingas, que se extiende desde Quito en la l\u00ednea equinoccial hasta la dilatada provincia de Chile por casi cuarenta grados, se usa la lengua general [quechua], introducida por el rey Guaynacapa, sin embargo hay naciones innumerables de indios fuera de este imperio, y aun las mismas que est\u00e1n dentro de \u00e9l no la tienen por tan familiar que sea usada indiferentemente por el vulgo\u00bb<\/em>. Ante esta situaci\u00f3n multiling\u00fce los misioneros europeos deciden abordar la evangelizaci\u00f3n sirvi\u00e9ndose no de todas hablas locales, sino solamente de un pu\u00f1ado de lenguas -digamos <em>francas<\/em>&#8211; cuyo uso era m\u00e1s general, aunque no por igual en todo el imperio. A estas lenguas clave para los misioneros se refieren repetidamente los documentos como <em>lenguas generales<\/em>. Las dos m\u00e1s importantes lenguas generales fueron el quechua y el aymara<span class=\"ocultar\">\/aimara<\/span>, por ese orden. Otras lenguas hoy desaparecidas, como el puquina o el mochica, recibieron igual tratamiento. El Tercer Concilio Limense sancion\u00f3 el uso de las lenguas generales en la expansi\u00f3n del catolicismo e impuls\u00f3 directamente la producci\u00f3n de materiales catequ\u00e9ticos escritos en ellas. El uso de las lenguas generales fue la norma seguida en la Colonia espa\u00f1ola hasta 1770.<\/div>\n<hr \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":102,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-120","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/120","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=120"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/120\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1346,"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/120\/revisions\/1346"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.aymara.org\/lengua\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=120"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}